El seguro de negocio: ¿debe cubrir la paralizacion de la actividad por causa de la pandemia?

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Respondemos a esta cuestión en nuestra condición de abogados especializados en el ámbito del derecho de seguros.

La pandemia por coronavirus (o COVID-19) ha provocado que el Gobierno, en un intento de impedir las relaciones sociales, haya prohibido al sector de la hostelería una actividad normalizada durante meses, con el cierre total al inicio de la pandemia y, a medida que ha ido pasando el tiempo, la apertura diferenciada en las diferentes comunidades autónomas.

En Cataluña, por ejemplo, el sector ha permanecido meses completos en cierre total o parcial, lo cual ha provocado que numerosos negocios se hayan visto obligados a bajar definitivamente la persiana y que muchos otros hayan sufrido pérdidas cuantiosas que están comprometiendo seriamente su viabilidad.

Pues bien, ante esta situación, una de las primeras cuestiones que surgen es si es el sector quien debe soportar esas pérdidas en solitario o bien puede repercutirlas en otros sectores en una suerte de diversificación de perjuicios. Al fin y al cabo, la pandemia no fue provocada por ese sector ni por ningún otro.

En este artículo, como abogados especializados en el derecho de seguros, enfocamos la problemática desde el punto de vista de los seguros multirriesgo, que la gran mayoría de establecimientos hoteleros tienen contratados. En este sentido, nos parece muy razonable que esta catástrofe sanitaria no sea soportada única o sustancialmente por el sector, más aún cuando tienen seguros que bien pueden cubrir una parte (en ocasiones muy escasa) de esas pérdidas.

De hecho, tanto en el territorio español como en el ámbito europeo, las reclamaciones se están interponiendo sin solución de continuidad y con resultados diversos. En Reino Unido ya se ha establecido el derecho indiscutible de recibir una indemnización por parte de las compañías y en Francia se ha establecido también la indemnización cuando se contaba con un seguro multirriesgo con cobertura por perdida de beneficios. En Alemania, el camino es el mismo.

En nuestro país, la Audiencia Provincial de Girona (Sección 1ª) dictó en el mes de febrero la primera sentencia que abordó este asunto, en la que daba la razón a una pizzería que había reclamado a su compañía aseguradora la cobertura por paralización de la actividad. En la sentencia, los magistrados indican justamente lo que venimos diciendo de la siguiente forma: “en el ámbito de los contratos de seguro, la repercusión de las circunstancias excepcionales derivadas del virus COVID-19 es especialmente significativa”.

En el pleito en cuestión se discutía si la aseguradora debía cubrir la pérdida de beneficios sufrida por la pizzería como consecuencia de la paralización de la actividad. La compañía de seguros aducía que la póliza no cubría en los casos en que la actividad era paralizada mediante una decisión gubernativa. Esta exclusión constaba debidamente reseñada en las condiciones generales del seguro. Sin embargo, por una cuestión formal (la no suscripción expresa de la cláusula concreta por parte del asegurado), los magistrados entendieron que se trataba de una cláusula sorpresiva que no podía oponerse al asegurado.

En otras palabras, cuando el asegurado está en el convencimiento de que la póliza de seguro está precisamente para cubrir ciertos daños, y en concreto, la pérdida de beneficios producida por la paralización de la actividad (se entiende que por causa ajena a su voluntad), lo que no es de recibo es que la aseguradora pretenda, por la puerta de atrás, por medio de exclusiones incluidas en la “letra pequeña” del contrato, excluir ese supuesto. Como en muchas ocasiones, parece que los contratos de seguro están para no cubrir nada.

Pues bien, en Angular Group hemos podido estudiar diferentes contratos de seguro de nuestros clientes que finalmente han sido valorados como reclamaciones viables en la mayoría de los casos. En dichos contratos se cubría expresamente la pérdida de beneficios, lo cual es en realidad un seguro por lucro cesante predeterminado cuantitativa y temporalmente.

El seguro por lucro cesante se encuentra regulado en el artículo sesenta y tres y siguientes de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro:

“Por el seguro de lucro cesante el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato, a indemnizar al asegurado la pérdida del rendimiento económico, que hubiera podido alcanzarse en un acto o actividad de no haberse producido el siniestro descrito en el contrato.

Este seguro podrá celebrarse como contrato autónomo o añadirse como un pacto a otro de distinta naturaleza”.

Este es el marco general, y todo lo que sean exclusiones o limitaciones a este contenido general deberá ser expresamente aceptado por el tomador del seguro.

Así pues, si eres socio de un establecimiento que ha sufrido paralización de la actividad y tienes un contrato de seguro de tu negocio, en Angular Group estudiaremos, de forma gratuita para ti, si la reclamación a la compañía aseguradora es viable, y te informaremos de todos los pasos a seguir en caso de viabilidad positiva, así como de los posibles riesgos asociados, para que puedas tomar una decisión absolutamente informada.

Ponte en contacto con nosotros y te informaremos sin compromiso.